Oriente Medio

La literatura sumeria se desarrolló en las principales ciudades. Los textos eran fijados en tablillas de barro y se hicieron, generalmente, en diferentes copias. Los considerados literarios comprendían diferentes temáticas, desde las puramente mitológicas hasta las de tipo amoroso, todas tratadas con notable calidad.
La literatura sumerio-acadia conoció una primera fase oral y sólo hacia el año 2600 a. C. pasó a fijarse por escrito, tanto en lengua sumeria como en acadia, o de manera bilingüe. No obstante, la etapa de mayor creatividad literaria es varios siglos posterior a la desaparición la civilización sumerio-acadia.
Se escribieron una treintena de mitos sobre las divinidades sumerias y acadias más importantes, entre los que destacan: el descenso de Inanna a los infiernos, el mito del diluvio y los generados en torno a los dioses Enki y Tammuz.
En la literatura épica se formaron ciclos en torno a la figura de tres reyes: Enmerkar, Lugalbanda y Gilgamesh. El ciclo de Gilgamesh tuvo siete episodios, que acabaron formando más tarde el famoso Poema de Gilgamesh, rey de Uruk. Destaca también el poema Lugal ud melambi Nirpal, titulado por los sumerólogos modernos Los trabajos de Ninurta cuyo contenido es de tipo didáctico y moral.